
La gran película de la temporada, puede que sea la gran decepción de la misma.
Tiene un serio problema de la estructura del guión, eventos sin pies ni cabeza se dan encadenados de forma simplista y poco ingeniosa, así como personajes sin verdadero desenvolvimiento dramático y que no aportaron nada a la historia, agentes del gobierno, viajes a la universidad, compañeros de cuarto y una muy atractiva robot con apariencia humana, la mayoría se usan como excusa para exponer alguna virtud de los geniecillos de los efectos visuales. Los momentos lentos del guión son aburridos, detestables y poco justificados.
Shia LaBeouf es un buen actor, con futuro, pero acá hace un papel en el cual no madura al personaje y no le aporta mayor cosa,
Megan Fox es una estampita, no niego que es hermosa, pero lastimosamente verse sexy no lo es todo en actuación, tuvo la suerte de ser bonita levantando el capote de un carro y con eso se quedó incrustada en esta saga por los siglos de los siglos amen, pero no da la talla, es solo un cuerpo escultural libre de dibujos por computadora, por su parte
John Turturro me sorprendió, es decir, su personaje no dejaba de ser el mismo baboso de la primera, pero aprendió de sus exageraciones actorales de la primera entrega y se roba algunos momentos de la cinta, bien por él.
Los efectos visuales son realmente el plato fuerte en esta orgía visual, pero, como en toda buena orgía, las cosas están demasiado amontonadas como para disfrutar a plenitud, uno no sabe quién sube o quién baja a ciencia cierta, los efectos visuales brotan a borbotones y en ciertos espacios dejan de ser entretenidos para "transformarse" en monotonas entidades.
La cinta es turbulenta y acelerada a pesar de esos altibajos de la historia, como adolecente con descontrol hormonal. Hay tomas que parece que fueron filmadas de la siguiente manera: lanzaron la cámara dando vueltas al aire y lo que se grabó es lo que se ve en la escena. Es un tumulto tras otro, no me extrañaría ver a más de persona convulsionando por tanta sobre estimulación visual sin fin alguno, créanme, más que narrar algo es ruido visual. A la larga, de tanta licencia se nos contagia una insensibilidad por las tomas atropelladas, es decir, tanta locura llega a aburrir y no nos hace sentir nada, como si de un pésimo bacanal se tratara .
Las peleas con los robots son terriblemente confusas, en ciertos momentos no se sabe quién es el malo o el bueno y que solo se golpean porque si. Destaco la contienda en el bosque, me pareció la mejor de todas. Y lo más decepcionante la pobre presencia, sin pena ni gloria de Devastador. El director
Michael Bay olvido aquella frase, que se aplica en literatura, “Menos es más”, se pasó un poco con tanto gráfico por computador.
La cinta tiene algunos momentos dignos de resaltar, si no me creen búsquenle las “bolas” a Devastador o los "uteros" de "robots bebes". Tuve cierto Déjà vu con las películas Matrix y Eon Flux en ciertas escenas.
Me gustó más la primera, en comparación. Pero entretiene. La frase más interesante de todo el largometraje es: “Si Dios nos hizo a imagen y semejanza, ¿quién los hizo a ellos?”
Le pongo…cinc…3 Chompipes. (Yo solo soy el mensajero, no me apedreen)