Regresa el vampiro de más de 100 años enamorado de una adolecente, pero como se ve joven no se le acusa de pedofilia, solo a los de aspecto viejo y canoso se les puede señalar de enfermos sexuales.Esta producción es mucho mejor que la primera, les adelanto, pero no en la historia, que más parece un rejuntado de problemas emocionales de una suicida que un film de amor, sino en la estética de ciertas escenas, aunque abusaron de los primeros planos para mi gusto. Escuché mencionar que tenía cierto aire de “Romeo y Julieta”, yo no insultaría de esa forma a William Shakespeare.
Se pasaron con la miel, y los diálogos son estúpidos: “Te cortaste el cabello” “Verdad que soy guapo” ”Tengo 18, ahora hago lo que quiero”.
No es una película para ir a pensar, las neuronas se pueden quedar perfectamente en casa, y hasta si se desea dormir, está bien.
A las adolecentes les fascinará, muestra toda esa fantasía de la idea del amor romántico, ojo amor romántico, no maduro.
Se pierde a ratos en divagaciones superfluas y algo sacadas por debajo de la manga, con un mensaje entre líneas sobre la validación del suicidio por amor que puede ser objeto de análisis y controversia.
La actuación de Taylor Lautner deja de ser pésima cuando esta transformado en lobo, por su parte el joven Robert Pattinson como Edward es un continuo rostro de sufrido, pero se la juega. Kristen Stewart está muy por debajo de lo que puede expresar el personaje. Dakota Fanning aparece tres minutos, no dice casi nada, y sin embargo es la que mejor actuó de todos.
La fotografía, cuando quitan los primeros planos, es muy arrebatadora e intrigante y la música es el punto dominante de la cinta: tierna, honesta y con profundidad emocional.
En general, se deja ver. 3 Chompipes.













