miércoles, 8 de abril de 2009

Héroe de centro comercial (Paul Blart: Mall Cop)

Las ancestrales enseñanzas mostradas por los héroes de los cuentos de hadas son una forma de moralidad y entretenimiento para todos en la familia en especial para los más jóvenes, por desdicha todo eso se perdió, en especial con algunas producciones cinematográficas.
El héroe de esta cinta es un tipo mediocre, que intenta sacar sonrisas a partir de estereotipos. Me pareció tediosamente lenta, con pocos momentos cómicos a decir verdad y sin ningún tipo de enseñanza que pudiera ser de algún interés.
Sin fotografía, sin guion, sin actuaciones y sin dirección adecuadas. Es de las peores cintas de este año. Incluso las actrices son en sí son un cliché.
El único momento rescatable, es, bueno, ninguno.
Posiblemente en manos de otro director hubiera sido más interesante, tal vez un Kevin Smith en la silla de mando hubiera podido rescatar algo de esta idea, pero, no se puede llorar por lo que no se hizo. Es una verdadera lástima asumir que los verdaderos héroes se han perdido y que cualquier idea babosa sea usada como tal, por más cómicas que pudieran verse esas ideas. Hasta escribir este comentario me resultó aburrido por recordar el tiempo que perdí viendo esa cinta.
No la recomiendo. Le pongo 5 Chompipes.


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3 comentarios:

P. Vargas dijo...

Mano me corrige si me equivoco, ¿pero es Frost vs Nixon la unica pelicula decente, además de Gran Torino, en cartelera en estos días?

Rapidos y furioso, Moustros vs Aliens, Un par nada ejemplar, The Punisher, y Wall Cop... ¿se pusieron de acuerdo para dejarnos caer todo de un solo tiro?

Ah y sobre la pelicula... pues la verdad paso, este man nunca me ha convencido en las cintas que ha hecho, talvez en la TV, pero en peliculas, no creo.

Saludos Chamu!

Antonio Chamu dijo...

Hay una en la Sala Garbo llamada los Climas, pero me comentaron que esta algo lenta, por lo que luego la ire a ver, por ahora aprovecho mi free pass para sacar la presa de peliculas que tengo.

Pero, respondiendote como se debe, pienso que las peliculas que denominamos "malas" que nos metieron por esta semana santa fue pura coincidencia. Aunque no me extrañaria que en estos dias metieran todo eso para ganarse alguito pues la gente esta de vaga en la casa aburrida y dispuesta a hacer y ver lo que sea. No sé al final si es conspiración o mera coincidencia.

wílliam venegas segura dijo...

Esta cinta es dirigida por Steve Carr, donde el actor Kevin James, también coguionista, encarna a un guarda de un centro comercial que, más bien, sueña con ser policía federal, solo que sufre de hipoglucemia (nivel de glucosa en la sangre inferior al normal), lo que le trunca sus afanes.
Así que Paul Blart, nombre del personaje citado, debe contentarse con ser guarda de un centro comercial, lugar oportuno para caer en la tentación del consumismo, y con enamorarse de una chica que pela los ojos como una lechuza desvelada. Por supuesto que todos tenemos nuestra oportunidad para ser héroes en alguna ocasión, y a Paul Blart le llega.
Ello sucede cuando una banda de forajidos incapaces de pensar asalta el mentado comercial. En su carrito, Paul Blart será algo así como la versión ridiculizada del un héroe duro de matar. En este momento –o antes– debemos suponer que estamos ante una comedia y que, por alguna razón, debemos reírnos. Es imposible, un humor tan lampiño no puede ocasionar risas barbudas.
El filme fue éxito de taquilla en Estados Unidos y no hay explicación para ello, a menos que en dicho país estén tan estresados por la crisis, tanto, que el peor chiste de Pepito los revienta a carcajadas. ¡Es increíble! Ese éxito comercial es asunto de estudios para psicólogos o sociólogos.
Aquí lo que vemos y juzgamos es una película realmente simplona, sosa, con sabor a nada, reiterativa en su humor visual, muy mal llevada en su narración y pésimamente actuada, con un guion que come santos y depone diablos, tal su intención de hacernos reír para –más bien– aburrir, sin ninguna creatividad (ni visual ni argumental).
Cuando una película se hace con un ojo en la cámara y el otro en la taquilla, se tuerce. "Héroe de centro comercial" es un ejemplo.