sábado, 27 de diciembre de 2008

88 minutos

Esta cinta es de bajo calibre en comparación a otras producciones policiacas y de suspenso generadas en el pasado. Podría considerarse, incluso, como una de las peores películas de Al Pacino, lenta, tonta y tras de eso absurda.
Cuando la vi tenía grandes expectativas, seguramente por eso me desilusioné tanto.
El argumento es un desperdicio, pues, a pesar que la historia es poco creíble la premisa es interesante pero mal escrito los acontecimiento. A mi parecer, lo que hecho verdaderamente a perder toda la cinta fue el director Jon Avnet quien no supo mantener una tensión a lo largo de la trama.
Se notaba que Pacino actuaba por contrato, no con esa pasión a su personaje que usualmente lo caracteriza. Los juegos de cámara en algunas escenas son sencillos pero ineficientes y hay datos que quedan a la deriba como si del Judio Errante se tratase.
La duración es corta no más de hora y media, lo que es una bendición pues a la mitad de la cinta uno se quiere o dormir o salirse. Creo que a muchos les podria gustar, pero, en lo personal, y por ser Al Pacino, faltó mucho más trabajo dramático y colorido en el personaje.
Le pongo 4 Chompipes, lástima que estaba tan malita.

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5 comentarios:

Rubí dijo...

Hola!! las películas de Al Pacino me gustan, ésta no la he visto he leído tu critica por lo que veo es una mala película. Pero como actua Al Pacino la veré, ya luego te contaré que me pareció.

Besos!!

wílliam venegas segura dijo...

Con una duración de 108 minutos nos llega la película 88 minutos (2007), dirigida por el conocido Jon Avnet, cuya mejor cinta sigue siendo Tomates verdes fritos (1991). Ahora, con 88 minutos, la crítica le ha sido inclemente, al punto de que la mayoría de los especialistas la juzgan como la peor cinta de Avnet.
Los problemas del filme provienen de esa debilidad enfermiza del cine detectivesco en el Hollywood actual, cuando los guionistas (en este caso Gary Scott Thompson) enredan la trama al punto del más laberíntico enjambre, la llenan de falsos sospechosos, tiran cantidades de pistas quiméricas y el suspenso se pierde por el esfuerzo de mantener uno conectados los hilos de la telaraña.
Lo peor es que cuando el propio filme ha tejido su maraña o espesura argumental de tal manera, la película termina enredándose solita en sus propios mecates, por lo que –al final– las conclusiones parecen zanahorias sacadas del sombrero de un mago (con conejo incluido), así de forzadas. Esto sucede con 88 minutos.
La situación se agrava con la irregular labor histriónica de Al Pacino, sin duda con la complicidad abierta del director Avnet. El actor le da a su personaje Jack Gramm, médico forense de los cuerpos policiales de Seattle, un aire ceremonioso excesivo. Esto lo hace caer en el perfil teatral, como si fuera un personaje de Shakespeare o de un drama de Calderón de la Barca.
En otras palabras, su personaje no es creíble y es quien lleva la trama a sus espaldas, ¡de principio a fin! Saquen conclusiones. Lo que acontece es que el doctor Gramm recibe una amenaza de muerte que se cumplirá a los 88 minutos y él debe localizar al criminal para evitar ser asesinado. Lo encuentra más por golpe que por el desarrollo silogístico de los buenos policiales.
La frase amenazante contra Gramm es “tic-tac, Doc”, válida al principio, pero que se vuelve cansina por sus innecesarias repeticiones, como reloj chocho. Hay secuencias con las que el filme logra un suspenso aceptable, pero uno se queda sin entender cómo el director deja que se le escapen en una puesta rutinaria, en una atmósfera sin sabor ni significaciones y sin tensión narrativa.
La fotografía no pasa de ser funcional y, ciertamente, se expresa mejor la música; sin embargo, pareciera que la película toda claudica ante el manierismo de Al Pacino, por lo que se llena de lugares comunes, como si el argumento gustara de repetirse en sus propios clichés y en los tics “pacinescos”, tanto gestuales como de voz, con una entonación que cansa.
No se trata de un bodrio, como dicen algunos, y puede entretener, pero en el rigor del crítico, del que analiza profesionalmente, 88 minutos no pasa de ser un producto mediocre que nunca agarra al toro por los cuernos, porque no logra articular sus secuencias para crear un filme ligado internamente, esto es, un verosímil fílmico aceptable. Así, lo que queda parece un burro pelado a trasquilones.

Antonio Chamu dijo...

Cada vez que me acuerdo de lo mal que pase mientras la veia, la decepcion era tal, Al Pacino, en un film asi... que mal.

Administradores. dijo...

Me habian dicho que era muy mala

Pablo Vargas dijo...

A cualquier actor se le hubiera perdonado actuar de mala manera en esta pelicula, pero Al Pacino.. es imperdonable..¿quien escoge sus peliculas? ¿acaso nadie leyo el guion antes de aprobar la produccion?

Fatal direccion de Avnet. Una lastima de pelicula. No la recomiendo a nadie que disfrute de buenas producciones en el genero policiaco. Decepcion total.