lunes, 16 de noviembre de 2009

Identidad Sustituta (Surrogates)

Las pasiones humanas siempre se revelarán por encima de cualquier velo. La ciencia ficción es un género que el artista usa como una herramienta para ayudarnos en muchos casos a develar parte de toda esa área oscura que deseamos obviar por miedo a enfrentarla. Así como “Blade Runner” nos plantea la posibilidad de los sentimientos en los androides y “Matrix” nos moderniza el viejo mito de la caverna de Platón esta cinta nos plantea la pregunta esencial sobre qué somos por debajo de nuestros cuerpos, en nuestro espíritu y mente.
El guión es inquietante en su propuesta, la pregunta sobre la realidad en medio de lo aparente se escabulle y nos asusta en cada esquina. Muy buena la metáfora de la, literal, materialización de las fantasías en contra parte del aceptar nuestra propia naturaleza y por lo que somos.
Cine de acción y ficción pero también con trasfondo filosófico, bien lograda y mantiene su ritmo a lo largo de su desenvolvimiento argumental. Hay algunos momentos complicados a medio camino pero que no disminuyen la velocidad del mensaje intrínseco de la producción.
Bruce Willis actúa bastante bien, en su doble papel tanto de robot como de humano, muy bien los detalles que los diferencian, son sutiles pero precisos.
Los efectos visuales están segmentados más no así su sensación de realidad, bien colocados y justos sin caer en la exageración.
Solo le encontré un pequeño fallo, llegando al final, la resolución para muchos se les puede hacer algo predecible.
Cinta para la colección personal. Muy recomendada para ir a ver con amigos.
Le pongo 2 Chompipe.




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5 comentarios:

Pablo Martinez dijo...

Wow Antonio! te estas viendo todas las pelis!! jeje Todo un presupuesto en tickets para el cine jeje

Saludos!!

PM

Antonio Chamu dijo...

Bueno, es que me pego como remora de don William Venegas y no pago... Asi que veo las pelis en categoria de "crítico"

P. Vargas dijo...

Mae que buena se ve esta pelicula, gracias por la critica porque en realidad la desconocia completamente, será súper interesante ir a verla. Saludos!!

Joseth Gamboa B. dijo...

Buena peli, yo la vi unos días atrás y es interesante. Me gusta como desempeña Bruce Willys su papel, lo hizo verse como un buen actor en mi opinión.

wílliam venegas segura dijo...

En el género fantástico, el tema del hombre creador de vida es tan lejano como el cine mismo, y es a lo que vuelve ahora la película Identidad sustituta (2009), dirigida por Jonathan Mostow, con guion escrito por Michael Ferris y John Brancato, basado en una novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele.
Esta vertiente de la creación de vida supone la igualación entre el hombre y Dios y, dentro de ella, el angustiado y solitario Frankenstein sigue siendo el personaje icónico del cine (como lo es en la literatura).
Es importante señalar que dicho tema siempre trae aparejado importantes contenidos sobre el destino del hombre, la ética en la ciencia, la ciencia como instrumento de poder o la inutilidad de la religión, entre otros.
Lo cierto es que el cine de lo fantástico ha sido un género trasgresor y cuestionador de la realidad a partir de la imaginación, así desde el surgimiento del expresionismo alemán, término que ya se encuentra acuñado en 1911. El expresionismo no solo desconfía de los datos de la realidad, sino que se rebela contra ella.
Pues bien, en el Hollywood de los últimos años, ese gusto por la inconformidad se ha visto traicionado por la febrilidad visual. Con el avance tecnológico y sus efectos especiales, el cine de lo fantástico se ha convertido en exposición de aventuras sin mayor reflexión en el contenido de la trama. Podemos aplicar aquel refrán que dice: “Con abono, lluvia y tractor, cualquier pendejo es agricultor”.
Es lo que pasa con la película Identidad sustituta, donde vemos que las posibilidades del argumento para pensar muchas cosas sobre el hombre y la modernidad se sustituyen (es la palabra) por un policial de uso común, de diálogos sin sustancia y de desvelos menores.
Lo enigmático sobre la esencia humana desparece en el filme Identidad sustituta, cuya historia se ubica en un futuro posible, cuando la ciencia y la tecnología han logrado crear robots que lo sustituyen a uno en la vida social, mientras los manejamos desde la casa, tirados en un sofá y engordando.
De pronto hay un asesinato: logran matar a un duplicado y, a la vez, a su manejador (el hijo de quien inventó los robots), y por ahí se chorrea el filme, sin especulaciones, con escasez de imaginación y agotado por el acto de rumiar un único punto de vista en acción: encontrar al asesino. El director del filme se limita a la construcción eficaz y única de un policial, y la historia se resiente. ¡Daba para más!
El filme se apoya en la actuación de Bruce Willis (el resto es comparsa histriónica), y se le puede reclamar su rigidez con los dos personajes que le corresponden (el robot y su respectivo manejador). Willis no diferencia uno del otro. Es posible que la más noble creatividad de la película la tengan la música y el maquillaje.
Podemos alabar también el buen tempo o compás de la investigación detectivesca. Esto hace que estemos ante una cinta amena como policial, aunque malograda como género fantástico. Al decir esto, pecamos de conformistas.