martes, 2 de diciembre de 2008

Burn After Reading

Observar una obra de Jackson Pollock para los no expertos es solo ver un poco de manchas lanzadas al azar sobre un lienzo, pero, el fuerte de Pollock no es el dibujo en sí, sino la técnica con que se hizo la obra, él escogió el lienzo adecuado, con textura adecuada, combino los colores en formas únicas para encontrar nuevos matices y los colocó en capas, una sobre otra, hasta llegar a formar determinadas texturas inigualbles sobre la tela con la tinta, combinando todos esos elementos técnicos para, de esa forma, crear sus pinturas, obras de alto grado de tecnicidad y por eso son consideradas grandes piezas de arte, aunque, solo sean manchas de tinta, para la mayoría de personas, pues no ven ni entienden la técnica usada para llegar a ese detalle artístico, por lo que, esos trabajos, a un ojo no preparado no gustan en lo absoluto, son solo manchas.
Igual que con Pollock, los hermanos Coen han llevado al sétimo arte a un extremo técnico casi quirúrgico, sus trabajos tienen alto grado de definición, en lo visual, la edición, los guiones y sobre todo en la estructura psiquica de los personajes.
Esta película contiene un humor exquisitamente negro, los personajes es de lo mejor diseñado que he visto en todo este año, la edición es impecable así como los detalles de guión.
La historia es sincera, cotidiana y llena de elementos que el buen cine debe contener: retratos de verdaderos seres humanos, pasiones, cuadros de la sociedad y denuncia.
Es de las mejores películas que he visto, grandiosa en todo aspecto, en especial en lo técnico, es digna de cuanto premio pueda recibir. Los personajes, todos son representaciones de la generación del consumo. Esta película nos habla de dos elementos principales, la estupidez y el aburrimiento. Ambos elementos se entrelazan a lo largo de la trama, tejidos por las historias, el mundo materialista que lleva al aburrimiento y este a su vez a la estupidez para luego volver al consumo, esto lo relatan a traves de individuos cotidianos con puestos de poder y otros tan simples que podria ser cualquiera de nosotros.
Creo fervientemente que esta película recibirá miles de críticas positivas y premios, pero, al igual que con Pollock a pocos les gustará, pues no es cine comercial en lo absoluto, es mas cine de pensar, de analizar, de saborear y de traducir al lenguaje filosófico de la cotidianidad.
La actuación de todos es impecable, hasta el Brad Pitt, quien hace una actuación flojita en comparación de sus otros colegas, pero se roban el show George Clooney con su paranoia y crisis de mediana edad y Frances McDormand con su neurosis, seguros nominados a un Óscar, John Malkovich es grandioso en su desempeño con una actuación de la más natural que le he visto, como un alcoholico y apatico social.
No le pongo Chompipes, es impecable, grandiosa, digna de tener en cualquier colección de un buen cinefilo, pero lástima que a muy poca gente le gustará, es cine para intelectuales, en los detalles esta el arte y media sala se salio mientras la proyectaban.





Burn After ReadingSocialTwist Tell-a-Friend

1 comentario:

Tara dijo...

Me gusta la valoración que has hecho de la película y comparto totalmente tus opiniones (y mira que es raro ;-))

Para mí lo mejor fue el papelón de John Malkovich, fiel reflejo de cómo la estupidez de quienes nos rodean puede llegar a ahogarnos sin remedio.
Y la neurosis de la McDormand, verídica de pura verdad, me recordó la de alguna compañera de trabajo.